Acusan a inmigrante de la muerte de jugador de NFL

98

Ciudad de México, 7 de Febrero 2018

Las autoridades federales presentaron otro cargo de violación de leyes migratorias contra un hombre guatemalteco que fue deportado dos veces de Estados Unidos y que es ahora acusado de manejar ebrio y matar en un accidente vial al jugador de los Potros de Indianápolis, Edwin Jackson, y a otro individuo.

El fiscal Josh Minkler anunció la decisión la noche del martes, antes de un evento fijado para el miércoles en que fiscales del condado Marion podrían detallar los cargos contra el inmigrante, Manuel Orrego-Savala, por el accidente ocurrido el domingo en Indianápolis.

Orrego-Savala, de 37 años, fue arrestado después del choque en una carretera interestatal. Según la pesquisa, Jackson, de 26 años y su chofer de Uber, Jeffrey Monroe, de 54, estaban de pie al lado del carro de Monroe cuando fueron embestidos por una camioneta que era conducida por Orrego-Savala.

Orrego-Savala fue deportado una vez en el 2007 y nuevamente en el 2009, y estaba de regreso en el país ilegalmente al momento del suceso, dicen las autoridades.

El martes fue acusado de haber entrado ilegalmente al país tras una deportación previa. Podría pasar 10 años de cárcel en base al cargo de inmigración, que según la fiscalía sería estudiado después del proceso a nivel estatal.

El presidente Donald Trump se involucró en el caso mediante Twitter, calificando de “vergonzoso” el choque que derivó en la muerte del deportista.

Un portavoz de la familia Jackson dijo que toda la familia está conmocionada y no van a comentar sobre el tuit de Trump ni sobre el status migratorio del sospechoso.

La familia está totalmente conmocionada, como uno se podrá imaginar, esto ocurrió de una manera tan inesperada”, dijo el abogado Daniel Meachum.

Los detectives dicen que al parecer Orrego-Savala estaba ebrio en el momento del choque.

Orrego-Savala había sido hallado culpable de manejar ebrio en el 2005 en Redwood City, California. Además, ha tenido otros varios encuentros policiales en California e Indiana, según Nicole Alberico, portavoz del Servicio de Inmigración y Aduanas.