La política en Hidalgo

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#LaVerdadlePeseaQuienlePese

Por: FRAGON

En el epílogo de la columna anterior, comentamos el panorama político respecto al “ajedrez” de Omar Fayad, en ese camino hacia la sucesión gubernamental.

El economista José Luis Romo Cruz, titular de la Secretaría Ejecutiva de la Política Pública Estatal, salta al escenario.

Los conocedores de la política no descartan algún escaño, en cualquier escenario del ámbito legislativo, para Romo Cruz.

Falta tiempo, cierto. Pero ya la época moderna exige a la clase política “moverse” con anticipación.

Ya no es “pecado político” destaparse en las aspiraciones personales de cada personaje.

El originario de Ixmiquilpan no se ha pronunciado por alguna pretensión. Mientras, José Luis Romo cosecha capital político.

Así que… paulatinamente se mueven las piezas del “ajedrez” de Fayad Meneses, quien, a decir verdad, está realizando un fecundo trabajo. La implementación de múltiples programas, vienen favoreciendo en la calidad de vida de los hidalguenses…

¿QUÉ LE PASÓ al senador Julio Menchaca?

En la columna pasada mencionamos que, en la casa de atención ciudadana del legislador hidalguense, había un “desfile” de personajes que aspiran a una alcaldía. La excusa: pedir una orientación del tema. Pero más bien era pedir una “bendición papal”.

En Hidalgo, se sabe del poder que acrecienta Menchaca Salazar. Tiene peso político y respaldo de compañeros senadores como el del zacatecano Ricardo Monreal y quizá muy poco ya de Martí Batres. Pero, finalmente, suficiente.

Y exactamente un día antes de que se publicara nuestra columna -con este tema- Julio Menchaca, a través de un comunicado, así como en sus redes sociales, aclaraba que era ajeno al tema.

Es decir, el senador se deslindó de apoyar a cualquier ciudadano con intenciones de participar en los próximos comicios para renovar las 84 alcaldías de Hidalgo.

Vaya que a don Julio le faltó asesoría. ¿Qué caso tuvo aclarar su posible apadrinamiento?

El fuego amigo es insoslayable. Y, de un simple rumor, Menchaca Salazar alborotó el avispero.

Ciertamente, fue un desgaste político e innecesario. Inclusive, este tipo de “aclaraciones” alimentaron más las recargas del fuego amigo.

Sabemos de la mesura que le caracteriza a Julio Ramón Menchaca, pero esta vez, le falló su talante.

Quienes no sabían, ya se enteraron. Del rumor, casi pasó a la acreditación del hecho.

 En los corrillos políticos se habló de este contenido por varios días. Y la especulación cobró su máximo clímax…

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