Maestros cesados en Tlaxcala exigen reinstalación ante AMLO

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Maestros que fueron cesados por no presentar su evaluación protestaron en el acto protocolario en el que el Presidente Andrés Manuel López Obrador entregó apoyos sociales.

«¡Maestros cesados, olvidados!» y «Maestros cesados en Tlaxcala exigimos nuestra reinstalación», se leía en algunas de las mantas de medio centenar de inconformes que acudieron al evento en las instalaciones de la Feria local.

Cuando el tabasqueño hablaba sobre sus programas sociales, los docentes comenzaron a gritar «¡Queremos solución! ¡Queremos solución!», por lo que respondió que le permitieran terminar y les contestaba.

En su discurso, el Mandatario insistió en que se anulará la reforma educativa y poco a poco resolverá los problemas del magisterio.

«Ya empecé, ya envié la modificación a la Constitución para cancelar la mal llamada reforma educativa, pero falta, hay mucho maestro que no tiene base, que no tiene estabilidad laboral, soy consciente de eso», argumentó.

En entrevista, María Méndez, una de las inconformes, aseguró que al evento acudieron al menos la mitad de los 108 maestros cesados, y lamentó que López Obrador no diera una respuesta.

«Ya vamos a cumplir tres años cesados, nos quitaron ISSSTE, nos quitaron todo, y el licenciado dijo que nos iba a reinstalar, y hasta ahorita no vemos nada», dijo.

«¿Cuándo nos van a reinstalar? De eso no dijo nada, por eso le pusimos que estamos olvidados. Él es nuestra única esperanza».

Los maestros formaban parte de la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE).

Lanzan rechiflas al Gobernador

Nuevamente, cientos de simpatizantes lanzaron rechiflas contra un Gobernador que no es de Morena.

Ahora le tocó el turno al Mandatario de Tlaxcala, Marco Antonio Mena, quien sólo pudo hablar menos de dos minutos ante los gritos de «¡Fuera Mena!».

«¿Están contentos?», cuestionaba a los cientos de asistentes, cuyo «sí» se mezcló con las rechiflas en su contra.

El Mandatario federal no intervino, pero cuando se sentó a su lado le dio un apretón de manos y una palmada en la espalda.

Más tarde, como lo hizo en todos los estados donde sucedió lo mismo, insistió a sus simpatizantes en respetar a las autoridades que no son del partido.

E incluso, les pidió un aplauso para el Gobernador, pero los gritos en su contra no cesaron.

«Digo esto, también, para que se vaya aceptando y actuemos de manera respetuosa con todas las autoridades. Yo sé que hay celos, hay sentimientos, pero ya tenemos que unirnos todos», exhortó nuevamente.

(Con información de Reforma)

 

 

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