Martha Bárcena presentará cartas credenciales a Trump

176

#LaVerdadlePeseaQuienlePese

 

La embajadora Martha Bárcena se alista para este viernes presentar sus cartas credenciales al presidente de Estados Unidos, Donald Trump. Un día antes viajará a Washington, donde, en los próximos años, tendrá a su cargo gestionar la relación bilateral más compleja de México.

La instrucción que ha recibido es la de mantener una relación de respeto, beneficio mutuo y reciprocidad. No es un reto menor teniendo enfrente a Trump quien, empeñado en construir su muro, desde su campaña ha mostrado a México gestos poco amistosos.

La primera mujer embajadora de México en EU afirma en entrevista con La Razónque expresará claramente a Trump cuando nuestro país esté de acuerdo en algún tema, pero, aclara, “en el momento en que haya diferencias de opinión notables y se afecte la dignidad de México (también) tendremos que hacérselo saber”.

Bárcena Coqui lleva en sus maletas 40 años de experiencia diplomática, una formación y madurez que le permiten desempeñarse y argumentar con soltura. Y también aclarar —en un momento en el que la Cancillería enfrenta un recorte presupuestal— que “hay una falsa idea en la opinión pública mexicana de que el Servicio Exterior es una casta dorada. No lo es”.

Llega usted en un momento complicado de la relación bilateral, el cual no se debe propiamente al cambio de gobierno en México, viene desde que asumió el presidente Trump. ¿Tiene alguna receta para atender este tema tan complejo? Diría que tengo instrucciones precisas del Presidente de la República y del Canciller de transmitir el deseo de construir una relación de respeto, de beneficio mutuo y reciprocidad. Hasta ahora hemos encontrado que las conversaciones en ciertos temas han progresado, sobre todo en materia de tener un tipo de cooperación conjunta con América Central y Estados Unidos, para el sur. Las comunicaciones en materia de seguridad siguen fluidas, con los departamentos de Estado y del Tesoro.

Y, claro, también hemos identificado puntos de diferencia, uno de ellos en las visiones que tenemos sobre la cuestión del fenómeno y las políticas migratorias. La política de EU tiende a ser cada vez más restrictiva, y la nueva política migratoria del gobierno del Presidente López Obrador está basada en el respeto a los derechos humanos, en lograr una migración ordenada, segura, regular, y también aborda el desarrollo económico y social.

Entonces, nuestro mensaje es que queremos trabajar en las áreas de entendimiento y ver en qué podemos trabajar en las áreas en donde tenemos diferentes puntos de vista.

Para Bárcena, quien esta semana participa en la Reunión de Embajadores y Consules en el edificio de avenida Juárez, en el Centro de la Ciudad, México debe enviar el mensaje de que la relación bilateral, con interacciones en materia comercial, inversiones, creación de empleo, vínculos entre las sociedades e influencias culturales, debe ser de beneficio mutuo.

“Los mexicanos tenemos muy claro que EU es muy importante para nosotros, pero los estadounidenses no tienen tan claro que México es importante para ellos”.

¿Cómo abordar desde la diplomacia a alguien como Trump, que suele actuar de manera antidiplomática? Yo creo que el presidente Trump aprecia la franqueza y los gestos de amistad y de respeto. Hay que decirle claramente: “Señor Presidente, estamos de acuerdo en esto”, “queremos construir esto” o “estamos en desacuerdo”. Hasta ahora la relación de los dos presidentes ha sido cordial y esperemos que continúe en ese tono. Ahora, en el momento en que haya diferencias de opinión notables y que se afecte la dignidad de México, tendremos que hacérselo saber.

En la administración pasada se dio la expresión de “no vamos a hacer política exterior en Twitter”, porque mucho de lo que se construía por la vía diplomática el presidente de EU lo dañaba en las redes sociales. La diplomacia se hace a través de los canales diplomáticos. La diplomacia pública adquiere cada vez mayor importancia y Twitter es una gran herramienta. Que la diplomacia mexicana debe utilizar redes sociales, no lo dudo, por eso la mayor parte de las embajadas y consulados tienen páginas de Facebook y Twitter. También sé que las redes sociales dependen mucho de la interacción, de tener retroalimentación, pero creo que en algunos casos enfrascarse en debates cuando hay temas diplomáticos delicados es poco productivo. Hay que saber escoger los canales, los tiempos y los mensajes, eso es parte de una estrategia de diplomacia pública y de una estrategia de diplomacia en general. 

La relación de los dos presidentes ha sido cordial y esperemos que continúe en ese tono. En el momento en que haya diferencias de opinión notables y que se afecte la dignidad de México, tendremos que hacérselo saber”

El lunes pasado la secretaria de la Función Pública hizo señalamientos sobre gastos superfluos, ¿considera que en el Servicio Exterior los hay? El Servicio Exterior Mexicano trabaja de manera bastante austera desde hace muchos años. Hay algunos gastos que se pueden considerar excesivos en México cuando se hace la conversión de las monedas duras al peso mexicano, porque la mayor parte de las actividades del Servicio Exterior se hacen en otros países en donde los costos son diferentes y lo que puede resultar muy caro en México, en Europa o en EU es un precio promedio.

Hay algunos que critican que, por ejemplo, haya gastos de promoción, de representación, pero hay que entender que parte de la función diplomática es la representación y la promoción y tienes que invertir en ello. Yo cambiaría el concepto de gasto por el de inversión.

La exembajadora en Dinamarca y en Turquía considera que hay “una falsa idea en la opinión pública mexicana de que el Servicio Exterior es una casta dorada. No lo es”.

Es posible que la adopción de reglas de protocolo, de acción diplomática, que todo Servicio Exterior de cualquier país del mundo sigue, incluido México, puedan percibirse como “excesos de oropel”; sin embargo, considera que se debe entender, por ejemplo, que ella misma no podría acudir a la presentación de sus cartas credenciales al presidente Trump en pantalones de mezclilla y camiseta.

Aún con ello, admite que es posible  ampliar el control sobre los gastos en embajadas y consulados.

Embajadora, una de las máximas del Presidente López Obrador es que la mejor política exterior es la interior. ¿Qué visión tiene de esto? Creo que el Presidente está en lo correcto en el sentido de que no podemos hacer una política exterior desvinculada de lo que sucede al interior del país. Si hacemos una encarnizada defensa de la protección de los derechos humanos en el mundo tenemos que garantizar que se respeten en México. Si exigimos a EU que respete los derechos humanos y laborales de los mexicanos, independientemente de su calidad migratoria, es lo mismo que tenemos que hacer con los indocumentados centroamericanos que lleguen a México. Si decimos que suscribimos las convenciones anticorrupción de la OCDE, tenemos que garantizar que se cumplan en México. Si no es así, hay una total disonancia entre lo que hacemos en el exterior y lo que hacemos internamente, y si hay esa disonancia, la política exterior va perdiendo credibilidad.

Por otro lado, hay que reconocer que lo que pase en el mundo va a afectar la política interna: el acuerdo de Naciones Unidas de la Agenda 2030 plantea 17 objetivos de desarrollo sostenible y su lema es no dejar a nadie atrás, y parece haber sido el lema de campaña del Presidente López Obrador: No dejar a nadie atrás; primero los pobres. Así que hay una interrelación dialéctica entre política interna y política exterior.

¿No implica que México se retraerá en su participación en foros y decisiones internacionales? De ninguna manera. México va a seguir muy activo. Es la instrucción que nos ha dado el canciller Ebrard y que seguramente va a señalar el Presidente López Obrador. México no se va a retraer. Lo que sí se hará es defender nuestras posiciones con mesura, sin estridencias y ateniéndonos a la tradición de política exterior mexicana, a nuestra historia, y a los principios del artículo 89, fracción décima de la Constitución.

¿Está en su agenda buscar pronto una visita de Estado del Presidente López Obrador a EU? Es una situación que estamos por definir. Sé que se dijo en la última conversación que mantuvieron que el Presidente Trump invitó al Presidente López Obrador a Washington. Yo creo que, como dijo el Presidente López Obrador, iremos cuando sea el momento oportuno y cuando tengamos avances concretos que entregar.  Medir los tiempos es una de las artes de la diplomacia, así que iremos en los tiempos más oportunos.

  • Formación: Es licenciada en Comunicación por la Universidad Iberoamericana y licenciada en Filosofía por la Universidad Gregoriana de Roma.
  • Trayectoria: Es miembro de carrera del Servicio Exterior Mexicano; cónsul en Barcelona, embajadora de México en Turquía y Dinamarca.

(Con información de la Razón de México)

 

 

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor escribe un comentario
Por favor ingresa tu nombre