Que anduve por ahí de bar en bar

270

#LaVerdadlePeseaQuienlePese

Por: El Caminante

En el fondo de la cantina está la rocola, por unas monedas los bohemios pueden escuchar alguna canción para mitigar sus penas o alentar más la alegría de lo cotidiano, los vasos chocan unos con otros, los meseros van y vienen, las notas musicales inundan el salón y el repertorio de José Alfredo Jiménez es ineludible para los adoloridos, las rolas de Juan Gabriel para los que gustan del ritmo pero sin dejar de sufrir, y las de José José para los fracasados del amor que buscan renacer.

No se puede entender la cultura popular sin esos ídolos musicales de principio de los setenta, encumbrados en los ochenta y que les alcanzó el aire para dar el salto al nuevo milenio en el que se convirtieron en parte de la iconografía cultural. Pero también en esas melodías se quedaron atrapadas formas sociales, estilos de vida de una sociedad setentera que buscaba de alguna manera, ídolos que le dieran sentido a lo cotidiano e identidad.

Las noches de esos años eran para los bohemios, para las borracheras que no terminaban, para las serenatas de amor y desamor, para el centro nocturno con grandes estrellas y vedetes, para el bar fino y el de mala muerte. Las noches de esos años eran para los excesos de alcohol y de droga, más tragos para que no llegara la resaca, total la juventud parecía eterna.

José José era de la bohemia, de un lugar de excesos del que todos quisiéramos visitar, porque eso dice nuestra mexicanidad, pero que al mismo tiempo un lugar seductor, peligroso y difícil de abandonar. Con todo y sus adicciones José Rómulo Sosa Ortiz, es el cantante mexicano más referido en el mundo.

Siempre el grito y pensamiento muy nuestro de ¡si se puede! Por ello el éxito de José José no radica solamente en la magnífica interpretación de sus canciones y sus compositores, sino en su historia de vida, una historia muy próxima a lo que diariamente se vive, historia de lo cotidiano que nos presentó a un hombre alcohólico con problemas maritales. Además de la muestra que se puede salir desde la barriada y triunfar, una más de esas historias que encantan a nuestra sociedad.

El tiempo es implacable y el cambio generacional es inminente, pero incluso ellos han aprendido que “amar y querer no es igual”, para los recuerdos de malos amores pues “amnesia”, o ya de plano “Ya lo pasado, pasado”.

Una página más de ese libro de los grandes de la cultura popular se ha cerrado, pero solo es momentáneo, porque sus canciones y la bohemia continuaran.

Salud por José José…

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor escribe un comentario
Por favor ingresa tu nombre