Sube cifra de venezolanos que huyen a Colombia por enfermedad

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Ciudad de México 8 de Marzo 2018

En un hospital abarrotado cerca de la frontera de Colombia con Venezuela, los inmigrantes que llenan las camillas muestran los efectos de la decadente nación que dejaron atrás.

Una mujer de 18 años que se frotaba la tripa hinchada había huido con su bebé cuando las heridas de su cesárea empezaron a supurar pus. Un joven que tuvo un accidente de motocicleta en el que el fémur le atravesó la piel necesitaba antibióticos para una infección. Un anciano con el pie hinchado llegó tras 20 horas en autobús desde Caracas porque los médicos dijeron a su familia que el único tratamiento que podían ofrecer era la amputación, sin anestesia ni antibióticos.

Teresa Tobar, de 36 años, al recordar lo que le dijeron los médicos cuando le entregaron los documentos para autorizar la cirugía de su padre

Mientras empeora la crisis en Venezuela, cada vez más gente huye del país en una creciente crisis de refugiados que está haciendo sonar la alarma en América Latina.

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El dato

  • Grupos independientes estiman que entre tres y cuatro millones de venezolanos se han marchado en los últimos años, incluidos cientos de miles en 2017.

Muchos de esos migrantes cruzan a pie a Colombia y llegan a las salas de urgencias de la nación andina con problemas de salud urgentes que los hospitales venezolanos ya no pueden tratar.

Según las autoridades sanitarias, los venezolanos hicieron casi 25 mil visitas a las salas de urgencias colombianas el año pasado, en comparación con las mil 500 de 2015. En hospitales de ciudades fronterizas como Cúcuta, los pacientes se ven hacinados en hileras de camillas que llegan a los pasillos, una imagen no tan distinta de las deplorables condiciones de las que huyeron en su país.

Las autoridades estiman que los ingresos de venezolanos en hospitales colombianos podrían multiplicarse por dos en 2018 y señalan que el sistema sanitario del país, ya sobrecargado, no está preparado para gestionar ese aumento repentino.

“No estaríamos en condición de asumir los costes de la atención integral de todos los migrantes que están llegando”, dijo Julio Sáenz, asesor de asuntos de migrantes en el Ministerio colombiano de Salud. “Esto es una preocupación muy grande”.

Al menos un niño venezolano que llegó demasiado tarde a buscar ayuda ha muerto en Colombia por malnutrición, y las autoridades dicen que muchos otros llegan con un peso peligrosamente bajo.

Las autoridades sanitarias están especialmente preocupadas por el contagio de enfermedades infecciosas. El año pasado se confirmaron numerosos casos de malaria, tuberculosis y VIH entre los inmigrantes venezolanos.

“Lo que hace es incrementar unas estadísticas sobre unas patologías que nosotros teníamos en un nivel de control”, señaló Sáenz.

Los hospitales colombianos están obligados por ley a atender a cualquier persona, local o extranjera, que llegue a una sala de urgencias. Pero muchos venezolanos llegan con enfermedades crónicas como cáncer o diabetes que requieren cuidados caros y continuados. Las instituciones sanitarias colombianas no están obligadas a ofrecer esos tratamientos.

“Lo que nosotros hacemos es manejo de urgencia y hasta allí no podemos continuar”, explicó Juan Ramírez, director del hospital Erasmo Meoz en Cúcuta.

Los responsables sanitarios de Cúcuta calculan que el costo por atender a inmigrantes venezolanos ascenderá este año a millones de dólares. La mayoría de esos costes corren a cargo de instituciones locales que ya estaban cortas de efectivo y han pedido ayuda al gobierno central y la comunidad internacional.