Imagen de archivo. EFE/EPA/DAVID MUSE
El gobernador de Pensilvania, Josh Shapiro, firmó este martes una orden ejecutiva que impone “límites estrictos” a los centros de datos de inteligencia artificial (IA), como han hecho otros estados, ante preocupaciones por su excesivo consumo de energía y agua.
La medida establece requisitos para los desarrolladores en materia de asequibilidad energética, participación comunitaria, desarrollo económico y laboral, transparencia y protección ambiental, y otorga a los municipios mayor influencia sobre estos proyectos en sus comunidades, según un comunicado.
En concreto, ordena al Departamento de Protección Ambiental evaluar las solicitudes relacionadas con los centros solo si los desarrolladores han asumido un compromiso legalmente vinculante con los Requisitos de Desarrollo de Infraestructura Responsable (GRID) del gobernador y cuentan con la aprobación local.

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