PERIODISMO CON SENTIDO

YOLOVÍ… Mientras Hidalgo espera resultados, Simey Olvera se robaba el espectáculo

Quienes asistieron el 10 de junio al reconocimiento otorgado a La Original Banda El Limón en el Senado de la República aseguran que hubo algo que terminó llamando más la atención que el propio homenaje. Y no precisamente la banda.

En primera fila apareció la senadora hidalguense Simey Olvera, quien, lejos de mantener el perfil sobrio que suele acompañar este tipo de ceremonias institucionales, decidió entregarse por completo al ambiente. Cuentan que “La Paloma” coreó canciones, levantó las manos y siguió el ritmo con tal entusiasmo que, por momentos, el reflector dejó el escenario para instalarse en su asiento. Las fotografías, por cierto, todavía circulan.

El detalle no pasó desapercibido. Y es que mientras Hidalgo sigue esperando respuestas y resultados en asuntos que preocupan a la ciudadanía, la imagen que quedó fue la de una legisladora disfrutando el momento con una efusividad que muchos consideran poco compatible con la solemnidad del recinto.

Las reacciones tampoco surgieron de la nada. La senadora aún carga con episodios que siguen presentes en la memoria pública, como aquella desafortunada modificación de una frase atribuida a Benito Juárez y la explicación posterior sobre un supuesto problema de dicción, una defensa que terminó generando más comentarios que convencimiento.

Las canciones terminaron, los aplausos se apagaron y el homenaje concluyó. Lo que no terminó fue la conversación. Porque, según cuentan en los pasillos, hay políticos que buscan los reflectores… y otros que, sin proponérselo —o quizá sí—, terminan regalándoles a sus adversarios la fotografía perfecta.

En política, el problema nunca es cantar. El problema empieza cuando la imagen hace más ruido que el trabajo legislativo.

About The Author

Compartir: