20 agosto, 2026

PERIODISMO CON SENTIDO

¿Por quién votan?

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Po:Arturo Suárez Ramírez / @arturosuarez

Los de la 4T no esconden cuáles son sus referentes internacionales. Obviamente sienten atracción por personajes y movimientos de izquierda, aunque hay expertos que no los colocan como tales, sino como radicales, y ese resulta un problema porque se identifican con los más recalcitrantes, que han llegado por la vía democrática y luego la van debilitando hasta hacerla diminuta o, de plano, convertirla en dictadura.

Ahí están los casos de Venezuela y Cuba, cuyos personajes históricos son objeto de culto por parte de los recalcitrantes de la 4T.

¿Qué tal con Nicaragua? El tema no solo es la admiración, sino lo que representa y lo que nos dice de quienes hoy gobiernan México. No se puede estar de acuerdo, excepto que así lo sientan, con aquello que dijo Daniel Ortega y con su intención de cancelar las elecciones en su país mediante una iniciativa —nos suena conocido— que encendió las alarmas en Latinoamérica. Y desde la Cancillería han guardado silencio. ¿Defender la soberanía significa guardar silencio ante la pérdida de la democracia?

En una mañanera le preguntaron a la presidenta Claudia Sheinbaum su opinión al respecto. Como es algo incómodo, capoteó el tema, evitó pronunciarse, pero cuando se trata de gobiernos que no son de izquierda o afines, siempre hay un comentario. Así que aquello de la no intervención es a contentillo. Qué decir de otras figuras que, teniendo un cargo, abiertamente muestran apoyo a estos personajes.

También dicen a la primera provocación que son tiempos de definición, y hay momentos en los que no votar también es una forma de votar. Y lo ocurrido en la Organización de los Estados Americanos, esa organización de la que se mofaba el pejelagarto, es una muestra.

México decidió abstenerse ante la propuesta para convocar de manera urgente a los ministros de Relaciones Exteriores y analizar acciones frente al intento de Daniel Ortega de cancelar las elecciones en Nicaragua. La posición mexicana fue representada por Alejandro Encinas, quien evitó respaldar una acción colectiva ante lo que ocurre en ese país centroamericano.

¿Entonces qué es lo que está defendiendo México cuando decide abstenerse?

Cuidado, porque acá las instituciones se han ido deteriorando. Terminaron con los órganos independientes y de transparencia, se hicieron del INE y, por cierto, su presidenta, Guadalupe Taddei, amenazó con usar la fuerza pública para sacar a uno de los miembros del Consejo.

También atraparon al Poder Judicial con la SCJN y los jueces de acordeón; están en busca del control de las redes sociales y de dictar a las audiencias lo que deben ver y escuchar. Prácticamente, son dueños de la verdad.

Y es que ese es el camino para erosionar la democracia. No digo que seamos una dictadura, pero lejos estamos de buscar el fortalecimiento de la democracia.

La postura adquiere mayor relevancia porque nuestro país tiene una larga tradición diplomática basada en la autodeterminación de los pueblos y la no intervención. Pero la soberanía no debería convertirse en una coartada para ignorar violaciones a los principios democráticos.

Una cosa es no intervenir en los asuntos internos de otra nación y otra muy distinta es negarse a llamar a las cosas por su nombre: ¡camino a la dictadura!

Escríbeme tus comentarios al correo suartu@gmail.com y sígueme en la cuenta de Instagram en @arturosuarez_.

Hasta la próxima.

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