El 26 de julio 1978, durante la marcha por el aniversario de la Revolución Cubana, un grupo de jóvenes que participaban se identificaron como integrantes del Frente de Liberación Homosexual de México.
Desde el inicio en 1979 un grupo de jóvenes con la esperanza de cambiar el mundo, con carteles y consignas como “¡No hay libertad política si no hay libertad sexual!” y “¡Sin libertad sexual no habrá liberación social!”.
Con sus pasos escribían un nuevo episodio en la vida pública de México y en la lucha por el reconocimiento de los derechos de las personas lesbianas, gays, bisexuales, transgénero, travestis, transexuales e intersexuales (LGBTTTI+).
El proyecto de las marchas del orgullo LGBTTTI+ tiene como principal objetivo enunciar con orgullo y dignidad la existencia de las personas LGBTTTI+, pues las personas han sido criminalizadas, estigmatizadas y satanizadas.
En México el primer arribo de la homosexualidad a la mirada pública fue en 1901 con la aprehensión de 41 hombres homosexuales en una casa ubicada en la Ciudad de México (CDMX).

FOTO: somoselmedio.
La mitad de los participantes vestía ropas consideradas culturalmente propias de las mujeres. Se cuenta que entre ahí estaba Ignacio de la Torre, yerno de Porfirio Díaz, quien fue exento de ser apresado.
Este suceso no pasó desapercibido, pues quedó plasmado en periódicos locales y grabados, que caricaturizaban y ridiculizaban a los homosexuales: “Aquí están los maricones, muy chulos y coquetones”.
El hecho pasó al imaginario colectivo y desde entonces el número 41 se relaciona a la homosexualidad en nuestro país. Setenta años después de este se configuró en México la primera asociación a favor de los derechos de las personas LGBTTTI+, el con el nombre Frente de Liberación Homosexual de México (FLH).
Las primeras agrupaciones de mujeres gay fueron: Ákratas (1975), Lesbos (1977) y Oikabeth (1978), considerada la primera organización pública de mujeres lesbianas. Los dos últimos grupos fueron formados por la activista lesbofeminista Yan María Yaoyólotl Castro. El Grupo Lambda de Liberación Homosexual, que tenía una posición feminista, nació en 1978 y fundado por la escritora Claudia Hinojosa.
Las agrupaciones mantuvieron discusiones sobre política en el país y crearon estrategias para su visibilizar y desestigmatizar a las personas homosexuales; además de estos objetivos, las agrupaciones de mujeres homosexuales tenían en su agenda la liberación de la mujer y la lucha contra el patriarcado.
En el 2026 con el fin de promover el respeto, la inclusión y el reconocimiento de la diversidad, por primera vez policías de la capital pertenecientes a la comunidad LGBTTTIQ+ de manera voluntaria, se sumaron a la “XLVIII Marcha LGBTTTIQ+ de la Ciudad de México”, como parte de las actividades conmemorativas del “Mes del Orgullo”.
En mayo la Dirección General de Derechos Humanos de la Policía capitalina impartió una plática de sensibilización al personal policial sobre identidad de género, orientación sexual y el uso adecuado del lenguaje incluyente, para fortalecer el respeto a la auto adscripción de todas las personas.
En el encuentro encabezado por el Director General, Luis Édgar Trejo Hernández, mencionó que el objetivo es lograr un entendimiento y una sensibilidad real para quienes realizamos la labor de servicio y protección en la CDMX.
La actividad contó con la participación de Kenia Cuevas, directora de “Casa de las Muñecas Tiresias” y referente de la comunidad LGBTTTIQ+, que subrayó que el respeto a la identidad de género no es solo un tema de trámites, sino de derechos humanos, además hizo un llamado a aplicar la empatía en su labor diaria.
Durante el evento “Juego Limpio y Sociedad Justa: Avances en la Agenda de Derechos Humanos en el Mundial”, organizado por el Gobierno de la CDMX, se informó que policías portarán un brazalete con los colores de la bandera del orgullo, el escudo institucional de la Policía y la leyenda “Estamos para Cuidarte”.
Las y los policías que portarán este distintivo brindarán acompañamiento durante la tradicional Marcha del Orgullo y en las distintas actividades del Festival Mundialista que se llevarán a cabo en la capital del país con motivo del “Mundial 2026”
El brazalete simboliza el compromiso de la policía con la inclusión, el respeto a la diversidad y los derechos humanos; pretende facilitar que las personas identifiquen a las y los policías para solicitar apoyo o atención con la certeza de recibir un trato digno y libre de discriminación.
Aún hace falta un trabajo real y de profundidad en el tema de los derechos humanos en el mundo, pero se va dando poco a poco y logrando que sea más amplia la visibilidad. Trabajando en la tolerancia a todo lo que es diferente o desconocido, se logrará hacer un mundo mejor y con seres humanos de mejor calidad.

Más historias
La credibilidad no admite atajos; desde el poder se ha instalado una narrativa permanente de confrontación con amplios sectores de la prensa
El intolerante en la mira para entregar el trofeo del campeón del Mundial 2026
Después de Petro, ¿Qué sigue para Colombia?;