Juego de manos es de villanos

Por Antonio Amaya Vidal

Durante el himno nacional mexicano, el Senador Alejandro Moreno Cárdenas conocido como “Alito”, del Partido Revolucionario Institucional (PRI) se lanzó, como contra el presidente del Senado, el integrante del Movimiento de Regeneración Nacional (Morena) Gerardo Fernández Noroña.

El priista reclamó que no le diera el uso de la palabra siendo que ya se había votado por todos los asistentes y de manera democrática, Alito interrumpía el canto para demostrar su insatisfacción por no poder haber intervenido.

Después de la interrupción, pero ahora con fuertes empujones que arrastraron a Noroña casi hasta la salida de la Cámara. El desarrollo de la sesión ya auguraba un final amargo, pues se discutía el rechazo a una intervención militar de un ejército extranjero.

El penoso momento demuestra que hay descontento y desesperación que termina evidenciando que en la política mexicana no se puede llegar a un acuerdo y que no hay capacidad de entablar un diálogo.

 Todo lo ocurrido muestra una oposición al gobierno actual que es intransigente y conflictiva; que busca la parálisis y el fracaso para las acciones del Ejecutivo.

El evento se origina después de varios descalabros al PRI, pues después de haber sido el partido dominante por años en México, hoy se muestra enclenque y que acaba de perder su posición en la Mesa Directiva de la Cámara alta, después de que el senador Néstor Camarillo renunciara al partido y Movimiento Ciudadano.

Sin Camarillo, el PRI pierde su posición como tercera fuerza en favor del Partido Verde, que se hará con la vicepresidencia que ocupaba hasta ahora el tricolor. “Suponía un espacio de representación importante con el que el PRI contaba, y su presidente nacional explota en buena medida también por eso”, señala Alberto Espejel, politólogo de la UNAM.

Las imágenes son un reflejo de la descomposición del PRI y de la actitud lamentable de la oposición, que no cuenta con argumentos firmes para encarar a los representantes de Morena.

Con minoría en el plano legislativo e incapacidad para construir una propuesta alternativa a la oficialista, la oposición está dando su visibilidad como el conocido dicho: que hablen de mí, aunque sea mal.

Alito y Noroña son las figuras que más rechazo despiertan en el partido contrario, sin dejar de lado a Lilly Téllez del Partido Acción Nacional, pues en cada sesión ellos 3 son los que se llevan los que tienen los reflectores.

Entre los priístas también estaban Carlos Gutiérrez Mancilla y Erubiel Alonso, que se enfrentan con un trabajador del Senado después de que haya caído al suelo tras intentar sin éxito frenar la disputa.

Gutiérrez Mancilla empuja a Noroña casi hasta la puerta de salida, ya se ha anunciado acciones legales contra el priísta. Mientras tanto en el PAN Jorge Romero el presidente, ha rechazado la violencia de cualquier tipo y ha pedido que prevalezca el debate de ideas.

Sin importar que el momento incómodo en un vídeo circulando por los teléfonos de todo el país, han llegado las disculpas hacía los mexicanos. Entre el fuego cruzado está la población, que ya no quiere más actos violentos. Pues se están pasando momentos en el que se quiere erradicar la violencia en México y tenemos escenas lamentables por los representantes de nuestros intereses.

Sin estar de un lado ni del otro, creo que la violencia genera violencia; estos actos demeritan las propuestas de cada frente para acabar con las situaciones violentas que viven los mexicanos.

Antonio Amaya Vidal
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