Excelente inicio de 2026. Retomamos esta columna de alcance nacional. Gracias a quienes la reproducen en medios locales y nacionales; a la revista Impar, dirigida por Arturo Suárez, y, sobre todo, a los lectores.
“Empoderar al consumidor mediante la protección efectiva de sus derechos y la confianza ciudadana…”. Así se anuncia la misión oficial de la Procuraduría Federal del Consumidor (Profeco), hoy encabezada por César Iván Escalante. Un texto bien redactado que, al menos en Hidalgo, no pasa de ser propaganda institucional.
El 16 de abril de 2025, el exsenador Navor Alberto Rojas Mancera asumió la titularidad de la Oficina de Defensa del Consumidor (ODECO), en sustitución de Italia Almeida Paredes, una funcionaria incómoda para los abusos, cercana a la ciudadanía y resolutiva. Su salida marcó el inicio de una etapa de abandono.

Con Rojas Mancera, la ODECO dejó de ser un espacio de defensa para convertirse en una oficina de membrete. La zona metropolitana de Pachuca quedó fuera del radar. El funcionario prefirió rodearse de un pequeño grupo de periodistas afines, mientras los consumidores fueron relegados a la indefensión.
A nueve meses de gestión, los resultados son francamente pobres. El pasado 4 de enero, varios ciudadanos —incluido quien esto escribe— fuimos víctimas de publicidad engañosa en la panadería La Esperanza, sucursal centro de Pachuca. Roscas de Reyes con precios bajos en exhibición que, al llegar a caja, aumentaban sin explicación. Al reclamar, la respuesta fue burla y sarcasmo.
El Artículo 32 de la Ley Federal de Protección al Consumidor prohíbe expresamente estas prácticas. En Pachuca, la ley parece decorativa. Las denuncias públicas en redes sociales, incluso etiquetando directamente a Navor Rojas, fueron ignoradas. Silencio absoluto. La omisión no fue casual: fue consistente con su estilo.
No se trata de un caso aislado. Es un patrón que se repite cuando la autoridad no actúa. La pasividad de Rojas Mancera ha enviado un mensaje claro a los comercios: en Pachuca se puede engañar sin consecuencias. Esa negligencia no es menor; también es una forma de complicidad institucional.
Hoy, marginado del círculo cercano del gobernador Julio Menchaca y con un desempeño tan gris como el que tuvo en el Senado, Navor Rojas insiste en proyectarse como aspirante a la presidencia municipal de Pachuca. Una aspiración que choca de frente con la realidad. Incluso queda en duda si logrará concluir el sexenio federal. Al tiempo.
TROPEZÓN DEL ALCALDE DE PACHUCA

En la próxima columna abordaremos el yerro del edil Jorge Alberto Reyes, quien presumía agilidad en la expedición de licencias de conducir. En una transmisión en vivo, una ciudadana desnudó la realidad: cuatro horas de trámite. El tiro salió, otra vez, por la culata.
REVISTA NACIONAL IMPAR



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