PERIODISMO CON SENTIDO

Nizanda, el epicentro del accidente del tren interoceánico

Por Antonio Amaya Vidal

La Fiscalía General de la República (FGR) realizó la detención Ricardo ‘N’, despachador del Tren Interoceánico, cuyo accidente dejó 14 personas muertas en diciembre, en Nizanda, Oaxaca. 

De acuerdo con funcionarios federales, la FGR argumentó ante el juez de la causa penal que Ricardo involucrado en el accidente, el sospechoso no tenía vigente su licencia ferroviaria. 

Los primeros dictámenes periciales han dejado en claro que el accidente no se debió a la infraestructura ferroviaria, sino al exceso de velocidad, ya que el maquinista llegó alcanzar hasta 111 kilómetros por hora en tramos rectos, cuando lo permitido eran 70 kilómetros.

También llegó una velocidad de 65 kilómetros por hora en la curva que se descarriló, cuando la velocidad debe ser de 50 kilómetros por hora.

Ernestina Godoy mencionó que la primera locomotora llevaba activa la caja negra, una herramienta tecnológica de alta confiabilidad e inalterable que permite almacenar datos como la localización, el registro de velocidad del tren, los eventos de supervisión y protección, las alertas y las actuaciones automáticas en caso de violaciones de seguridad.

“Derivado de ello, pudimos conocer factores como la velocidad, la ubicación, el frenado y demás componentes del tren durante el recorrido para conocer su comportamiento” dijo Godoy.

Godoy puntualizó que los hallazgos con que se cuenta hasta el momento son los siguientes: 
1. De la verificación inicial de la infraestructura de vía que se hizo posterior al siniestro no se encontraron daños en los componentes de la superestructura y subestructura ferroviaria, es decir, rieles y fijaciones, durmientes, balastro, subbalastro y terraplenes, distintos a aquellos directamente atribuibles al siniestro.

2. El tren de pasajeros que con las dos máquinas y un conjunto de cuatro coches, tiene un peso aproximado de 400 toneladas fue verificado posterior al siniestro, lo que incluyó inspecciones de las ruedas, cejas, superficies de rodadura, es decir, pisadas, además de zapatas, así como los elementos de acople, que son el mecanismo de conexión automática de seguridad. Derivado de ello, no se encontraron elementos con fallas que pudieran poner en riesgo la operación del tren, según lo establecido en la normatividad correspondiente

“Debe tomarse en cuenta que el exceso de velocidad en un tren es mucho más peligroso, que en un vehículo convencional en tramos previos al lugar del siniestro, el tren redujo su velocidad, lo que nos permitió conocer que el sistema de frenado funcionaba adecuadamente” dijo Godoy.

“El exceso de velocidad también se comprueba con el cálculo aritmético del tiempo de recorrido realizado entre el inicio del trayecto y el punto en que ocurrieron los hechos”, añadió.

Ernestina Godoy subrayó que el exceso de velocidad en un tren, a diferencia de un vehículo convencional, se potencializa debido al peso, la masa y el radio de curva, ya que aumenta la fuerza centrífuga, es decir, aquella que aleja el vehículo, centro de rotación, lo que provoca que salga de las vías y vuelque.

Por estas razones la FGR determinó ejercer acción penal, por lo que elementos de la Agencia de Investigación Criminal (AIC) y agentes del Ministerio Público llevan a cabo diversas diligencias y acciones por la probable comisión de los delitos de homicidio culposo y lesiones culposas.

Ya siendo de nuestro conocimiento lo anterior, queda en cada mexicano creer lo que más le convenga de acuerdo a sus miedos y fanatismo. Lo que es un hecho es que se debe de investigar y llegar a las últimas consecuencias de la culpabilidad, ya sean humanas o de errores en las vías.

 

Antonio Amaya Vidal
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