Seguir una dieta baja en carbohidratos o grasas no es suficiente para cuidar la salud del corazón; lo importante es evitar los productos refinados y los de origen animal, es decir, no todos los carbohidratos y grasas, sino sobre todo los de peor calidad.
Y es que, según una investigación publicada en el Journal of the American College of Cardiology y dirigida por investigadores de la Escuela de Salud Pública T.H. Chan de Harvard, para proteger la salud cardiaca, la calidad de los alimentos es más importante que la cantidad.
El estudio, uno de los más exhaustivos realizados hasta ahora, demostró que las dietas bajas en carbohidratos y grasas que eran ricas en alimentos de origen vegetal de alta calidad (cereales integrales) y en grasas insaturadas (aceitunas, semillas o frutos secos), y que contenían poca cantidad de productos animales y de carbohidratos refinados, presentaban menor riesgo de enfermedades cardiacas.

Más historias
México inicia nueva era de biotecnología animal tras su primer borrego clonado
IA, tercera fuente de información de salud en México
FMI prevé crecimiento de economía de México