En el marco del Día Mundial de la Obesidad 2026, especialistas alertaron que más de mil millones de personas viven con obesidad en el mundo, consolidándola como uno de los principales retos de salud pública global.
Datos científicos señalan que sustituir el azúcar por edulcorantes bajos o sin calorías puede reducir la ingesta energética y favorecer la pérdida de peso, con una disminución promedio de 1 a 2 kilogramos, de acuerdo con ensayos clínicos.
Además, estudios recientes indican que estos productos no elevan los niveles de glucosa ni insulina, lo que los posiciona como una opción viable en el control del peso y la diabetes, siempre dentro de un consumo adecuado.
En América Latina, donde la obesidad y la diabetes mantienen una tendencia al alza, expertos subrayan la necesidad de estrategias integrales basadas en evidencia científica, que incluyan cambios en la alimentación y el estilo de vida.
El consenso es claro: no existe una solución única, pero herramientas como los edulcorantes pueden formar parte de un enfoque más amplio para enfrentar una crisis que sigue creciendo a nivel mundial.

Más historias
Amanda Miguel llega a Pachuca con su gira “Él Me Mintió World Tour” y prepara una noche llena de nostalgia y emociones
Científicos de la UNAM buscan mejorar diagnóstico de enfermedades raras musculares
ÚLTIMA HORA: Ormuz reabre tras tregua; primeros buques desafían semanas de tensión