11 junio, 2026

PERIODISMO CON SENTIDO

 ¡Inconformidad social!; aquí seguimos debatiéndonos entre viejos problemas como las exigencias de la CNTE

La depresión aún lo vigilaba y lo perseguía como una sombra, o como una esposa fiel. Alexander Pushkin

Por: Arturo Suárez Ramírez / @arturosuarez

Se terminó el tiempo de espera. En unas horas rodará el balón en uno de los fenómenos internacionales más esperados del planeta. Ese torneo futbolero, se quiera o no, proyecta lo que son los países, sus atractivos y su gente, pero también exhibe su infraestructura y las problemáticas por las que atraviesan. Eso está sucediendo en México. Los ojos internacionales ya están puestos sobre nuestro país y las otras sedes, y también emiten juicios de valor porque la opinión pública califica.

Desde hace algún tiempo conocemos el concepto de malestar social. Se trata de un estado colectivo de insatisfacción y, de eso, sabemos bastante. Dos ejemplos bastan. El primero fue la guerra contra el narcotráfico, que generó violencia y muerte y que, a la postre, terminó por sacar al PAN del poder en 2012. El segundo fue la corrupción imperante durante el gobierno de Enrique Peña Nieto, los excesos y nuevamente la violencia. Al nuevo PRI apenas le alcanzó para un sexenio.

Aquello fue utilizado políticamente por Andrés Manuel López Obrador. Aunque desde la Presidencia lo negaban, claro que existía, y el gran capitalizador fue el Pejelagarto en 2018, cuando arrasó en las urnas. Ya se había probado a los otros y sólo faltaban los guindas. Como suelo decir, seguimos girando en el mismo laberinto y terminamos en un lugar muy parecido. De nuevo hay inconformidad social, impulsada por las mismas causas: corrupción, violencia, obras mal hechas y promesas de campaña que Claudia Sheinbaum realizó al gremio magisterial y que, en los hechos, no puede cumplir.

Los días en que la CNTE caminaba hombro con hombro con los morenos, cuando era un brazo aliado de López Obrador y los suyos, quedaron muy lejos. El Pejelagarto los mantuvo a raya durante buena parte del sexenio. Sin embargo, el compromiso de Sheinbaum de derogar la Ley del ISSSTE de 2007, eliminar el sistema de cuentas individuales y regresar a un esquema de reparto solidario resulta prácticamente inviable. Los maestros han estirado la liga y saben que la mejor palanca de negociación era el inicio del Mundial de Futbol. En eso están. Mientras pasa el tiempo, el margen de maniobra para unos y otros se reduce.

Además de culpar a la derecha y a las campañas mediáticas que, según ellos, buscan descarrilar su magnífico gobierno, ahora se suma el señalamiento contra Ricardo Salinas Pliego, a quien atribuyen estar detrás de las protestas. Una acusación que carece de aquello que ellos mismos exigían hace unos días: pruebas. Por lo demás, si el empresario debe impuestos, simplemente que los pague. La realidad es que la Secretaría de Gobernación parece convertida en una oficialía de partes. No se trata de recurrir a la mano dura ni de confrontar a los manifestantes, pero estamos lejos de que el cargo sea ocupado por una verdadera negociadora que construya acuerdos y le ayude a la presidente. Los días pasan y la constante sigue siendo la falta de entendimientos.

Lo anterior tiene a los ciudadanos afectados y genera un creciente descontento. Pero ojo, eso no surge de la nada. Es la acumulación de frustraciones, promesas incumplidas, rezagos y decisiones gubernamentales que una parte de la población considera injustas. El problema es que las consecuencias las terminamos pagando todos.

Cuando las instituciones dejan de ser vistas como espacios eficaces para resolver conflictos, la calle se convierte en tribuna, aunque en el camino se atropellen los derechos de los demás. Mientras el mundo mira la fiesta del Mundial, aquí seguimos debatiéndonos entre viejos problemas como las exigencias de la CNTE. Y aunque eventualmente se retiren, volverán. Ya le tomaron la medida al gobierno y saben dónde presionar. El balón rodará, los reflectores se encenderán y la fiesta continuará, pero los problemas seguirán ahí cuando termine el partido. Pero mejor ahí la dejamos.

Escríbeme tus comentarios al correo suartu@gmail.com y sígueme en la cuenta Instagram en @arturosuarez_.

Hasta la próxima.

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