13 julio, 2026

PERIODISMO CON SENTIDO

Francisco Martínez y la transformación silenciosa de la PIBEH… una tarea titánica

Por: RENÉ ACUÑA

En el complejo tablero de la seguridad pública, pocas instituciones logran transformar su funcionamiento sin estridencias. En Hidalgo, la Policía Industrial Bancaria del Estado (PIBEH) parece transitar por ese camino bajo la dirección de Francisco Martínez Gómez, cuya gestión ha privilegiado los resultados por encima de la exposición mediática.

El primer reto fue interno. La corporación enfrentaba inercias administrativas y cuestionamientos financieros que exigían algo más que discursos. La apuesta consistió en ordenar la institución mediante auditorías, controles administrativos y un proceso de saneamiento financiero orientado a recuperar la viabilidad operativa y fortalecer la transparencia.

Sin embargo, el cambio más visible ha estado en el capital humano. Durante esta administración se impulsaron incrementos salariales, mejores prestaciones, apoyos para vivienda y seguros de vida para los elementos de la corporación. Son medidas que buscan dignificar la labor policial y fortalecer la estabilidad de quienes integran una institución que opera en uno de los sectores más sensibles del servicio público.

Otro rasgo distintivo ha sido el impulso a la participación femenina. Las nuevas generaciones de egresados muestran una presencia cada vez mayor de mujeres, reflejando una política institucional que apuesta por la inclusión y la igualdad de oportunidades dentro de la corporación.

En el plano económico, la PIBEH desempeña un papel estratégico. La seguridad intramuros, la custodia y el traslado de valores representan servicios que generan condiciones de certeza para la inversión privada, un elemento indispensable en la estrategia de desarrollo impulsada por el gobierno de Julio Menchaca. La premisa es sencilla: sin confianza en la seguridad, difícilmente llegan nuevas inversiones.

Quienes conocen la trayectoria de Francisco Martínez recuerdan su paso por la entonces Policía Judicial en la década de los noventa y, posteriormente, por el Congreso de Hidalgo, donde construyó una imagen de operador político con capacidad de negociación y de mantener acuerdos en escenarios marcados por diferencias partidistas.

Esa experiencia explica, en parte, un estilo de conducción alejado de la confrontación pública. Martínez Gómez ha evitado polemizar sobre la gestión de sus antecesores y ha preferido concentrarse en la operación cotidiana de la institución, alineando su trabajo con la estrategia de seguridad de la actual administración estatal.

Naturalmente, en la política los resultados suelen abrir nuevas posibilidades. Su nombre aparece de manera recurrente en las conversaciones sobre futuros espacios de representación popular o responsabilidades de mayor nivel. No existe, hasta ahora, una manifestación pública de sus aspiraciones personales, pero su perfil comienza a figurar entre los cuadros que podrían ser considerados cuando lleguen los tiempos de las definiciones.

Por ahora, el actual titular de la PIBEH mantiene el foco en la responsabilidad que le fue encomendada por el gobernador Julio Menchaca y en la ruta política que marca Morena. El futuro electoral aún está por escribirse; mientras tanto, su principal activo sigue siendo una gestión que busca hablar más por sus resultados que por los reflectores.

REVISTA NACIONAL IMPAR
PORTADA REVISTA

About The Author

Compartir: