Los infartos que se producen de noche son menos graves que los que suceden durante el día, y la razón, según un estudio del Centro Nacional de Investigaciones Cardiovasculares (CNIC) español, es que los neutrófilos -un tipo de glóbulos blancos- son menos agresivos por la noche.
La investigación, liderada por Andrés Hidalgo y publicada en el Journal of Experimental Medicine, muestra que los neutrófilos tienen un reloj interno que regula su agresividad a lo largo del día y determina el alcance de los daños que causan al corazón después de un infarto.
En el mismo estudio, los investigadores también desarrollaron una estrategia farmacológica en modelos experimentales para bloquear el reloj molecular en los neutrófilos y mantenerlos en un estado “nocturno” para reducir su potencial dañino durante un ataque al corazón.

Más historias
Trump pide a Zelenski cesar ataques contra refinerías de Rusia
La estrategia de teragnosis contra el cáncer avanza en México hacia etapas tempranas
Trump ofrece 5 mil dólares a cada ciudadano si su partido gana elecciones de término medio