La Fiscalía General de la República (FGR) en torno a la presencia de elementos de la Agencia Central de Investigación (CIA) ha abierto una investigación sobre la gobernadora de Chihuahua por el trabajo de Estados Unidos de América en México.
La invitación de María Eugenia para desmantelar un narcolaboratorio en Chihuahua ha dado mucho de que hablar de manera positiva y de manera negativa.
Mientras la oposición al actual Gobierno aplaude la intervención de EUA en nuestro territorio, hay personas que no estamos de acuerdo pero que también comprendemos que surge de la necesidad de calmar los ánimos ante el crimen organizado y las drogas.
Ahora se suman 40 de 43 participantes que ya han comparecido por el escándalo pues en el operativo fallecieron dos agentes estadunidenses, los cuales actuaron sin tener autorización del gobierno federal.
Mandos de la FGR informaron que el Ministerio Público Federal integra dos carpetas de investigación, la primera de ellas por ejercicio ilícito de atribuciones al permitir la participación de los agentes de la CIA en acciones que corresponden a las autoridades mexicanos.

La segunda para trata de identificar a los operadores del narcolaboratorio localizado la zona serrana de El Pinal, en los municipios de Morelos y Guachochi, en el cual se aseguraron más de 55 mil litros de sustancias líquidas y poco más de 50 toneladas en estado sólido, dos mil litros de metanfetamina, además de herramientas para la confección de drogas sintéticas, etc.
En el caso de la gobernadora María Eugenia y del ex fiscal chihuahuense, se ha explicado que en la investigación “las cosas van de abajo hacia arriba” y por ahora las citaciones se han concentrado en los agentes que participaron directamente en el operativo y algunos de los mandos de la Agencia Estatal de Investigación (AEI).
Hoy el argumento de la gobernadora radica en que hay una persecución contra ella por luchar y dar un golpe que no ha logrado el gobierno mexicano; pero que metió a México a una Institución que daña la soberanía de nuestro país.
Son opiniones encontradas que son válidas en diferentes sentidos, pero que deben y tienen que ser esclarecidas por el bien de los mexicanos. La estabilidad de la sociedad mexicana ha tenido polarización por el fanatismo, una acción que las personas no comprenden al defender a personas que no conocen y nunca conocerán.
Nota. Cierro con esta frase “Defender a un político es como defender a una puta: al final, tú eres el que termina pagando y ella siempre se va con otro” la dejo al análisis.
Antonio Amaya Vidal
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