El Senado le dio luz verde —con votaciones holgadas pero no sin chispazos políticos— a las minutas que fijan las nuevas características de las monedas de 10 y 20 pesos, ambas ahora cargadas de símbolos legendarios: la Piedra del Sol y el Templo de Kukulkán.
La moneda de 10 pesos será circular y bimetálica: Escudo Nacional al frente y, al reverso, Tonatiuh en la Piedra del Sol, rodeado de identificadores de valor y su año de acuñación. Tendrá combinaciones de aleaciones que van desde plata sterling hasta alpaca dorada.
La moneda de 20 pesos, dodecagonal, lucirá en su reverso el imponente Kukulkán de Chichén Itzá y un microtexto que grita orgullo cultural: “CHICHÉN ITZÁ, TEMPLO DE KUKULKÁN–PATRIMONIO CULTURAL”. Su anverso mantendrá el Escudo Nacional, como es tradición.
Ambas minutas fueron enviadas al Ejecutivo, pero no sin reclamos: la senadora Carolina Viggiano acusó que estos proyectos se suben “de bote pronto” y sin respetar los tiempos legislativos. Aun así, las nuevas monedas van, y pronto estarán sonando en los bolsillos del país.

Más historias
Más de 15 millones de adultos mayores demandan atención especializada; proponen reforma a la Ley General de Salud
Añorve eleva el tono y convierte la crisis en tribuna; lanza batería de descalificaciones
Caída en vacunación reabre focos rojos sanitarios, advierten; culpan recortes presupuestales